viernes, 30 de noviembre de 2012

Salvemos las piedras o a las personas

A veces ocurre que a una persona o familia le sobreviene una situación económica muy negativa y se ve obligada a vender bienes de gran valor, como joyas y otros, que son de lujo pero no satisfacen las necesidades básicas diarias. Y venden esos bienes con pesar pero sin dudar, porque están haciendo lo correcto y necesario para poder adquirir bienes de primera necesidad como la vivienda, los libros del colegio, medicamentos e incluso la comida. Sería lógico pensar que cualquier persona que se encontrara en esa situación actuaría de la misma manera. Nos parecería que carece de sentido común dejar de pagar el alquiler, los libros o de dar comer a la familia para gastar más dinero en arreglar o limpiar esas joyas porque sucias pierden valor o haya peligro de que se rompan y no podamos lucirlas en el futuro.

Esta situación, que están sufriendo en estos años tantas familias españolas, es la misma que se da también a nivel regional y a nivel de Estado. Resulta paradójico que las decisiones de las Administraciones para con sus ciudadanos son las contrarias, las que carecen de sentido común. 

La ministra de Fomento, Ana Pastor, presentó en septiembre el Plan de Infraestructura, Transporte y Vivienda (PITVI 2014-2024), que incrementa del 1 al 1,5 por ciento la dotación para restaurar y rehabilitar patrimonio arquitectónico cultural. El Gobierno actual debería preguntarse si es el momento de aumentar las inversiones en joyas, que básicamente servirán para el beneficio de sus propietarios privados, como son iglesias, conventos y monasterios, o para el disfrute de aquellos con alto poder adquisitivo para destinar ahora al ocio, como son teatros, palacios y museos. 

En Castilla y León tenemos un gran patrimonio histórico y arquitectónico. Una gran riqueza. Es muy bonito poder disfrutar y presumir de tanta maravilla, pero también supone una gran carga económica mantener y conservarla, y no sirve al conjunto de nuestra población para cubrir las necesidades mucho más básicas que tiene en estos años. Castilla y León ya ha recuperado gran parte de su patrimonio arquitectónico más valioso para varias décadas y, aunque es deseable poder seguir con esta actividad, estamos en un momento de la historia en el que no procede seguir invirtiendo para presumir de joyas con dinero público mientras la población no disponga de vivienda y trabajo. 

La Junta de Castilla y León sigue participando en innumerables programas aportando fondos para recuperar retablos, tímpanos, vidrieras, etcétera, en edificios religiosos sin un destino funcional cierto a través de la Dirección General del Patrimonio de la Consejería de Cultura, del Programa Arquimilenios de la Consejería de Fomento, de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León junto con las antiguas Cajas de Ahorro de la región, de la Fundación Santa María la Real para la recuperación del Románico Norte, y hace otras actividades a través de la Fundación Instituto de la Construcción de Castilla y León para comercializar productos informáticos y otros servicios a empresas de construcción. Sirva este inciso también para denunciar que estas fundaciones prestan servicios editoriales, informáticos, consultoría, control de calidad, etcétera, haciendo competencia a empresas y emprendedores de Castilla y León con fondos públicos y sin pagar impuestos. 

Es el momento de invertir para recuperar a las personas y que estas recuperen su dignidad, con su vivienda y su trabajo. Para reactivar el sector de la construcción, al contrario de estas políticas actuales, deberían centrarse en aquellas que reviertan directamente en los colectivos que más lo necesitan, y que combinen el fomento del empleo, la formación y el acceso a la vivienda, destinando los recursos escasos a dotación para rehabilitar viviendas, a los programas de ayudas y subvenciones, y a facilitar el acceso al inmenso parque de viviendas vacías existente en España.

lunes, 14 de mayo de 2012

Restauración y exportación

La asociación AVECO (Asociación Vallisoletana de Constructores, Promotores y Empresas Afines) desde hace años trabaja de forma activa con el objetivo de encontrar actividad para sus empresas asociadas. Dado que en el tiempo en que vivimos no es nada fácil encontrar trabajo en Valladolid y en el conjunto de España, al menos sí que es posible encontrar oportunidades en otros países. Con este argumento, en estos últimos años ha tomado la iniciativa y está alcanzando acuerdos para participar en actuaciones y crear negocio en países de Latinoamérica. También colabora activamente en India con acciones de tipo solidario y humanitario que desarrolla la Fundación Vicente Ferrer. Y este año, ha arribado a África mediante un nuevo acuerdo, en este caso para acercar empresarios españoles a ejecutar proyectos en Argelia junto a socios locales.

El ejemplo de Aveco constituye una muestra de cómo este sector de construcción, tan tradicionalmente local, también se puede abrir a otros mercados e internacionalizarse. Es posible gracias a la combinación de dos factores materiales, las nuevas tecnologías y las nuevas infraestructuras globales de transporte y comunicación. Pero, sobre todo, es posible gracias a un cambio de mentalidad radical de los empresarios que se están lanzando a explorar nuevos territorios. El amor por la actividad a la que se dedican, conocen y para la que están preparados, junto con el orgullo de defender su empresa, son razones que les otorgan la fuerza suficiente para emprender el nuevo camino, sabiendo que el mayor de los riesgos para ellos y sus trabajadores es quedarse en su tierra a la espera de que vengan tiempos mejores, o peor, abandonar la nave y a su plantilla con la que han trabajado seguramente muchos años. 


La proliferación de aeropuertos y los actuales sistemas low cost (precios bajos) de muchas compañías aéreas facilitan mucho el movimiento de personas a nivel mundial. Pero para el buen desarrollo de negocios a nivel internacional, la comunicación por internet con wifi, 3G y 4G en el móvil, en los ordenadores portátiles y recientemente los tablets y, finalmente, la disponibilidad de los clouds (nubes virtuales), que son servidores donde podemos tener toda la información de la empresa, disponible de la misma manera que hasta ahora teníamos en el ordenador de sobremesa o servidor local, y accesible de forma segura desde cualquier ordenador del mundo que esté conectado a la red, mediante usuario y contraseña, realmente reducen la aventura de internacionalización a un problema básicamente de idioma, y únicamente en los casos donde la lengua sea diferente. 


En este número de LLavemaestra, a pesar de la caída libre que siguen sufriendo las inversiones en la construcción de las Administraciones -caídas cada trimestre más agudas-, todavía podemos publicar interesantes reportajes de obras que se están ejecutando en Castilla y León. Obras de restauración principalmente por parte de las Administraciones Públicas, como la iglesia de San Benito el Viejo en Valladolid o la ermita de la Virgen del Puente en Sahagún (León), y de nueva edificación por parte de entidades privadas, como es la ampliación del campus de la Universidad Europea Miguel de Cervantes con un nuevo centro de especialidades, que mostramos como reportaje de apertura.

martes, 29 de noviembre de 2011

Construcción, you´ll never walk alone

Termina un año más de crisis y comienza otro que parece que será de recesión, es decir, crisis más profunda. Vivimos en una etapa de transformaciones completas de sectores económicos, de las administraciones públicas, de las políticas a nivel de Estado e incluso de la sociedad en general. Esta crisis se estudiará en el futuro como otro de los grandes momentos de la historia. El sector de la construcción fue el motor de la economía durante muchos años y, como no, también tenía que ser el motor del cambio (crisis). Víctima de sí mismo, ahora casi ha desparecido por completo.

En cuanto a construcción de viviendas nuevas, hemos pasado de las 700.000 en un año a menos de 150.000 que se prevén para 2012, y se vaticina que sobrará una parte importante de ellas. En otros apartados, como restauración del patrimonio, la situación es todavía más alarmante, ya que han desaparecido o se han paralizado programas enteros de arquitectura como el de Arquimilenios de la Consejería de Fomento. En temas de medio ambiente, incluso ha desaparecido esta Consejería en la Junta de Castilla y León. A nivel de inversiones locales, la situación es totalmente dramática; muchos ayuntamientos no tienen ni para pagar la luz. En infraestructuras, ya iniciada la crisis se dilapidó lo inimaginable en aeropuertos en ésta y aquélla comunidad autónoma por los recelos y orgullos provincianos. Sólo hay una cierta actividad por parte del Estado y está centrada en continuar las infraestructuras ferroviarias, en las que Castilla y León se encuentra de paso para otros destinos finales. Y es un apartado con alto componente tecnológico. 


Con esta situación y retomando el hilo de la crisis de los sectores económicos actuales, encontramos precisamente en la tecnología y sus diferentes aplicaciones el sector de apoyo incondicional que mantiene vivos otros sectores, entre ellos el de construcción. En restauración y rehabilitación del patrimonio, dentro de las pocas obras que encontramos en marcha, la restauración de la Colegiata de San Isidoro -que tratamos a fondo en este número- es un claro ejemplo de vinculación entre construcción y tecnología aplicada, en este caso en una iglesia románica, para conseguir un excelente nivel de confort y bajo consumo gracias a su nuevo sistema de bancos calefactados con calderas de biomasa. 

Pero, sin duda, el ejemplo más claro donde se funden tecnología y hormigón, ordenadores y piedra, televisión vía satélite y retroexcavadoras, está en las obras de control de las cuencas fluviales a través de sistemas automáticos de información, como el que se ha puesto en marcha en la cuenca del Duero el pasado año para la gestión del agua y la prevención ante riesgos de desbordamientos. Por su singularidad y envergadura, hemos dedicado a esta obra nuestro reportaje de apertura de este número. 

Ambos ejemplos son una muestra de que las oportunidades del sector de construcción no pasan por obras puras de edificación u obra civil, sino que en las infraestructuras de este siglo XXI las obras son una parte, a veces pequeña, de proyectos más grandes y liderados por el factor tecnológico, informático y de telecomunicaciones, que acompañan y mantienen vivo al sector de construcción. 

El nuevo sector de construcción debe ser un sector mucho más inteligente para saber dimensionarse y sobrevivir acompañado por las nuevas actividades económicas desde un plano más secundario. Este sector no volverá a caminar solo para tirar de la economía. Construcción, al igual que el Liverpool para sus hinchas, you´ll never walk alone.

viernes, 27 de mayo de 2011

LLavemaestra de la Construcción estrena portal web

LLavemaestra de la Construcción estrena su nuevo portal de Internet a la vuelta de verano. Es un gran momento para situar de nuevo esta plataforma a la vanguardia de los portales en la red y para introducir energía positiva en el sector de la construcción al poner de nuevo una herramienta útil al servicio de todos. Como ya hiciéramos en Editorial Spica en 2002 con el lanzamiento de la primera versión del portal –con el que fuimos pioneros y altamente funcionales-, ahora hemos apostado por una reinvención completa del mismo, con una nueva imagen y una redefinición de la relación con usuarios, empresas y agencias de comunicación, a los que el portal concede la palabra y los espacios más destacados y visibles. Llavemaestra.net pretende volver a ser referente en los sectores de arquitectura, obras y construcción, dispuesto a dar soluciones particulares a los profesionales y soluciones profesionales a los particulares en toda España.

La nueva LLavemaestra.net permitirá a cada empresa publicar y destacar toda su actividad en todos los formatos de comunicación actuales: datos, textos, imágenes, catálogos pdf y video noticias. Los ránkings mostrarán en portada las empresas más activas, los sectores y productos más buscados, etcétera, de manera que se facilita a las propias empresas las palabras claves para que puedan posicionarse mejor. Diversos recursos de la web 2.0 se incorporan y permitirán dinamizar y encontrar la forma en la que cada usuario desea participar. Los blogs temáticos de nuestros colaboradores, las encuestas de opinión y el calendario interactivo de ferias y eventos son otros ejemplos de espacios para la participación.

Además, todas las noticias aparecerán en portada y se podrán compartir en las redes sociales para escuchar y leer los comentarios de clientes y otros lectores. Las noticias de economía y del sector se tratarán con el rigor periodístico profesional que se espera de un medio especializado como es el nuestro. En definitiva, a través de LLavemaestra.net cualquier empresa ofrecerá muy ágilmente su mejor imagen y sus contenidos, y podrá interactuar con sus clientes y nuevos interesados en su empresa, a la vez que podrá utilizar y participar en otros servicios y contenidos de gran valor y actualidad.

La nueva Portada ofrece una estructura inmejorable para la indexación en buscadores, con espacios para potenciar la visibilidad de su publicidad. El directorio de empresas cuenta con un nuevo y potente buscador que realiza la búsqueda de forma tolerante a fallos, con lo que aumenta la usabilidad y mejora la calidad frente a otros portales. En la sección La Revista seguiremos publicando todos los números de nuestra revista en papel, pero con una navegación más intuitiva y con posibilidad de ver y descargarse la versión impresa, entera o por artículos. Otras utilidades como nuestro Boletín digital e información a medida sobre Concursos Públicos, Subvenciones e Informes empresariales siguen presentes.

Con estos avances y otras novedades que iremos desvelando, esperamos una re-entrada exitosa en el mercado y que nuestros anunciantes habituales estén aún más satisfechos con el nuevo portal.

domingo, 31 de octubre de 2010

Directivo profesional, por una empresa más segura


Desde hace unos meses, los colegios de arquitectos, de aparejadores y de las diversas ingenierías están muy revueltos e incómodos con el Gobierno y con disputas entre ellos mismos, por la aplicación de la Ley Ómnibus que pretende potenciar la transparencia, simplificar trámites y favorecer los derechos de los consumidores. Así, desde principio de año tienen en marcha la campaña ‘Visado profesional, por una sociedad más segura’, bajo la cual tratan de defender a ultranza competencias profesionales privativas, que desde hace décadas cada colegio ostenta para sus miembros colegiados en exclusividad.

Mediante comunicados y charlas tratan de concienciar de que eliminar ese visado obligatorio es poner en peligro la seguridad ciudadana al no poder garantizar los proyectos que no estén visados. De forma similar trabajan los colegios de médicos y abogados para retener sus ancestrales privilegios.

Al contrario que ocurre en las profesiones anteriores, de competencias en exclusiva en aras de la citada seguridad, cualquiera puede ejercer otras profesiones de responsabilidad social como lo es la Dirección de empresa. Basta tener dinero y un poco de atrevimiento para que, sin ningún requisito en conocimientos de finanzas, contabilidad, dirección estratégica, márketing o recursos humanos, puedan encontrarse al mando de una empresa. Esto es, decidiendo las contrataciones, los sueldos y los despidos de los trabajadores, las compras e incluso inversiones en terrenos, pisos o maquinaria, negociando los préstamos con los bancos o estableciendo precios de venta.

Así, se forjaron rápidamente muchas constructoras e inmobiliarias en la época del boom, dirigidas en exclusiva por sus propietarios fundadores, gracias a lo que pensaban que era su gran ‘olfato para los negocios’. Mientras, los profesionales de dirección de empresas no tienen acceso a los puestos con responsabilidad de decisión, gestión y análisis, y ocupan puestos meramente administrativos. Algunas empresas también se sirven de una asesoría externa principalmente para tareas mecánicas y asesoramiento puntual en conflictos internos, más que para tomar las decisiones estratégicas como autoridad en la materia.

Si un arquitecto es el único que puede realizar ciertos trabajos por sus conocimientos, -así como un capitán de navío es el único que puede llevar el timón de un barco y un piloto pilotar un avión-, ese mismo arquitecto no puede ser el que decida los sueldos, la viabilidad de las operaciones financieras y la estrategia de precios o de comunicación en una empresa, de la actividad que sea, porque no está preparado para llevar el destino de los trabajadores de esa empresa y de sus familias, ya sean tres o cien. Sin directivos profesionales al frente, en un escenario estable pueden sobrevivir con cierto éxito, pero ante una situación de cambio brusco carecen de las competencias directivas necesarias para haber obrado con prudencia previamente y saber maniobrar con destreza en el momento preciso, y habrán hundido sus empresas y a sus trabajadores porque, según suelen decir, ‘les pilló con el pie cambiado’, como si de algo accidental o mala suerte se tratase.

Esta situación también la han vivido y viven muchas empresas familiares, que también deben profesionalizarse, además de en el área productiva, en los puestos directivos. En estos años de desaparición de tantas empresas mal conformadas, y de mutación del tejido empresarial en España y a nivel mundial, hay empresas familiares que se han fortalecido con la profesionalización en cada puesto, gracias también a que las nuevas generaciones han sabido formarse y ocupar en esa empresa el puesto para el que se han preparado. Un ejemplo de esta filosofía es la empresa vallisoletana Ascensores Zener, que mantiene la cultura familiar combinada con la puesta en funcionamiento de su nuevo centro administrativo y de I+D, donde ha creado nuevos puestos para dar empleo a profesionales, precisamente en este año 2010 en el que muchas empresas optan por desprenderse de su valor humano para intentar mantenerse vivas.

En este número, presentamos este nuevo centro de investigación con torre de pruebas recién inaugurado en Valladolid, además de grandes obras de infraestructuras y la gran actualidad normativa de estos meses, que tratamos en nuestras secciones habituales.


viernes, 30 de abril de 2010

Año de nieves, año de bienes


Es cierto que dentro de nuestro sector de construcción, el grado de dependencia respecto de la Administración Pública es casi total y en cuanto la incapacidad y la inutilidad de ésta se han puesto de manifiesto en todas sus formas posibles, muchas de las empresas que no diversificaron ni investigaron nuevos campos de actividad y que triunfaban con solo dejarse ver por los despachos de los directores de área y jefes de servicio, ahora están totalmente perdidas y sin rumbo, y han arrastrado con ellas a muchas otras empresas que eran proveedoras y se han visto igualmente estranguladas. Se dice que días de mucho son vísperas de nada, y tras dilapidar en poco tiempo todos sus recursos, la actual paralización de todas las inversiones de las obras de las distintas Administraciones -que supone una vuelta de tuerca más para terminar de asfixiar el sector de construcción tal como estaba concebido hasta ahora-, debería haber sido prevista al menos en parte por muchos gerentes de empresas contratistas y auxiliares.

A pesar de lo anterior, en lo que afecta al presente, también se sabe que año de nieves es año de bienes. Tras las desmesuradas inversiones de los años anteriores, muchas con presupuestos demasiado elevados y poco controlados, este 2010 es el año en el que muchas de esas grandes obras se culminan y se ponen de largo en Castilla y León. Obras de infraestructuras de transporte, de dotaciones culturales, obras de promoción privada y pública, de restauración y proyectos de arquitectura sostenible, etcétera. Gracias a ello, en este número ofrecemos reportajes de obras de gran interés y relevancia, seleccionadas entre muchas que finalizan este año.

Destaca, también como ejemplo de desmesurado presupuesto, el Museo de la Evolución Humana y resto de dotaciones a su alrededor, como son el Auditorio y el Centro de Investigación, que vienen a sumarse a otras recientes inversiones en Burgos como son el aeropuerto y la nueva estación de ferrocarril y, junto al nuevo boulevard urbano, en pocos años habrán transformado Burgos en una ciudad moderna y más eficiente de cara al futuro. Aunque ahora también tiene el reto como ciudad de saber rentabilizar el esfuerzo público.

Además de las obras, muchos temas de gran trascendencia y actualidad para el sector se tratan en este número. El debate de la Ley Ómnibus y el visado profesional, las Inspecciones Técnicas de las construcciones, la primera aplicación de la Ley del Ruido de Castilla y León a viviendas de protección y la Certificación acústica, los nuevos decretos en prevención de riesgos laborales, y la presentación de empresas con aire fresco que proponen nuevos sistemas y formas de trabajar, marcarán el futuro del sector de construcción en los próximos tiempos.

Leer otros contenidos de este número

viernes, 30 de octubre de 2009

Las medias tintas del Gobierno contra la morosidad

Son muchos los datos que se vienen publicando en los periódicos todos los días en nuestro país al respecto de cierres de empresas y de aplazamientos en los pagos a Hacienda y a la Seguridad Social, junto a otras alarmantes previsiones. Según advierten algunos expertos en los medios, todavía seguiremos un tiempo con este ritmo de desaparición de empresas. Pero si los datos son preocupantes, las causas son inadmisibles. Un estudio del IE Business School afirmaba hace unos meses que en dos años habrá desaparecido el veinte por ciento de las pymes y autónomos por falta de pago por parte de las Administraciones Públicas.

Con el fin de poner remedio a este problema, Convergencia i Unió presentó una propuesta de enmienda a la Ley 3/2004 de Medidas de Lucha contra la Morosidad, que actualmente está en vigor pero que constantemente se incumple. La propuesta establece la inclusión de forma expresa de una ‘limitación a 30 y 60 días máximo para el pago de las deudas’ que, aunque ya tiene ese objetivo implícito para dar cumplimiento a la Directiva europea que limita a 60 días máximo el plazo para pagar las deudas, y que Francia ha legislado desde principio de este año en 45 días, sin embargo en España dicha ley no lo dice de forma expresa. Esta propuesta fue apoyada por todos los grupos parlamentarios en junio y lo lógico es que la reforma hubiera salido ya adelante.

Desde entonces y a pesar de su apoyo en primera instancia, el Grupo Socialista ha venido paralizando la tramitación de esta propuesta con prórrogas y justificando que esa limitación sería contraria al ‘respeto a la libertad de las partes’ y puede ser anticonstitucional. Este argumento sólo cabe en la cabeza de quien desea seguir utilizando esta interpretación a su antojo, esto es, la propia Administración Central, supuestamente socialista, que se alinea con los más tiranos intereses del SEOPAN, asociación patronal que defiende los intereses de las treinta constructoras más importantes de España y controla el 70% de la obra pública del Estado, y cuyo actual presidente David Taguas fue director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno hasta 2007.

Taguas ha debido convencer a Zapatero de que esa propuesta no es del todo buena para ambos y es mejor para Administración y SEOPAN tener vía libre para seguir imponiendo sus pagos a 120 y 180 días. Esta alianza, o cesión a la presión, tan dañina para el resto del tejido empresarial se produce en la situación de crisis económica que vivimos, en la que la banca continúa sin financiar ni dar créditos al cobro de los pagarés con los que pagan dichas grandes constructoras, con lo que el estrangulamiento de pymes y autónomos es un hecho antes o después.

Acaba de finalizar el plazo de la última prórroga posible para presentar enmiendas parciales a esta ley, que está a punto de iniciar el trámite de su reforma parlamentaria y la modificación que se prevé es una mera imposición de unos intereses en los casos de retraso en los pagos, medida de dudosa puesta en práctica entre empresas.

En este escenario, la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad está en pie de guerra ante tal postura del Ejecutivo y ha convocado una Cumbre en Madrid el 18 de noviembre con el fin de valorar la actual Ley y que ha resultado totalmente ineficiente. Otras plataformas vinculadas han planteado iniciativas como declarar el 14 de abril como Día contra la Morosidad de las Administraciones, proponiendo a los empresarios que ese día no se pague ningún impuesto, ni tasa, ni licencia a la Administración.

Sólo ese día, que así sea.

miércoles, 29 de abril de 2009

Editorial nº 13

Ya está a punto de terminar el primer semestre del año 2009 y el panorama de la economía española, la doméstica, de Pymes y de autónomos, se parece cada día más al de un lugar devastado por un asedio, pero sin tener la certeza de que haya pasado ya lo peor. En este caso no se trata de bárbaros medievales venidos de tierras lejanas, sino de bandas organizadas uniformadas de gris marengo y raya diplomática, con sonrisa impertinente, escasas competencias y más poder para obrar del deseable para las pequeñas economías españolas.

Si hacemos un breve repaso por los orígenes, causas, factores y por los efectos y consecuencias de esta actual recesión, la opinión pública tiene claro que ha habido excesos de toda índole y cometidos prácticamente por toda la sociedad. Ha habido una política desmesuradamente expansionista de los directores comerciales de empresas grandes y medianas, un abuso de su poder económico por parte de los agentes empresariales, el ansia devoradora de tiburones especuladores que han reventado el mercado de la vivienda, particulares poco prudentes que pidieron préstamos por encima de sus posibilidades para comprarse un gran coche o un chalet, Administraciones Públicas satisfechas que gastaron las buenas cosechas de impuestos sin sembrar productividad para el futuro, inversores particulares que en lugar de invertir en actividades productivas confiaron en los productos financieros basura de su banco o caja para especular a corto plazo, bancos y directores de sus oficinas que vendían esos fondos a sus mejores clientes sin conocimiento alguno sobre ellos y daban préstamos hipotecarios sin garantías para operaciones dudosas con el fin de mejorar sus números personales, etcétera. Estaba aceptado que la burbuja había crecido demasiado y en todos los corrillos se advertía que un día cualquiera iba a estallar.

Se puede recordar cómo, todavía en los últimos tiempos de la cresta de la ola, los que hacían el agosto todos los meses del año pedían a los gobernantes intervención mínima, ya que el mercado se regulaba muy bien solo. A día de hoy, y a pesar de la irritación de sus organizaciones empresariales, el Gobierno central ha seguido muy al pie de la letra aquellas recomendaciones, evidentemente no por voluntad propia sino por incapacidad y desorientación.

Pero al igual que las causas, la opinión pública también tiene claro quienes son las víctimas y quienes los verdugos. En aquella situación de hace un par de años, como en cualquier otra de tensión, para que estalle una crisis o un conflicto hace falta un detonante, como que alguien saque los tanques para invadir Polonia o que todas las entidades financieras rechacen dar cualquier préstamo y no acepten pagarés al cobro de sus clientes (porque han descubierto que sus propios productos financieros estaban podridos y alguien que no son ellos mismos tiene que pagar el pato), todo ello con la bula del Gobierno para actuar libremente y un fondo de rescate de miles de millones de euros sin un fin claro creíble ni control alguno, como única medida.

Por el momento, aunque continúa la masacre de pequeñas empresas y autónomos a manos de la banca por asfixia financiera, con la colaboración de todas las Administraciones por sus impagos y retrasos, la Confederación Nacional de Autónomos y Microempresas (CONAE) acaba de publicar un recuento de víctimas en mayo -100.423 empresas fallecidas en el último año- y, además, la cifra de desempleo en abril llega a 3.644.880 parados. Datos de empresas desaparecidas y de paro hay de todos los sectores salvo de la banca y la política, donde continúan firmes en sus poltronas casi todos los directores y miembros de consejos de administración, como auténticos generales que dictaminan las siguientes empresas en caer. ¿Habrá algún Tribunal de la Haya que juzgue el ‘empresicidio’ que estamos viviendo?

lunes, 27 de octubre de 2008

Editorial nº 12

Este año, más que cualquier otro, era necesario esforzarse un poco más entre todos los agentes relacionados con el sector de la construcción y promoción inmobiliaria, con el fin de crear algo de optimismo en el mercado de la vivienda y reactivar en lo posible la demanda. En estas circunstancias, puede que no haya un logro mejor para los promotores inmobiliarios que poder organizar una feria de vivienda en una ciudad cerca de donde están sus promociones. Disponer de un evento que consiga atraer público y donde entre todos, como expositores inmobiliarios, se reúnan y puedan crear juntos ese ansiado ambiente positivo con toda su creatividad y saber hacer, con el que encandilar a esos aspirantes a la compra que habrán asistido con esperanza de encontrar una vivienda acorde a sus necesidades. En no muchas ciudades se puede organizar una feria inmobiliaria.

Este pasado mes de noviembre se ha celebrado la séptima edición de la Feria VIVIENDA en Valladolid, que se organiza cada dos años. El resultado final de presencia de visitantes y expositores no ha sido bueno, salvo de algunos gremios auxiliares, en especial, el de piedra natural encabezado por su asociación Pinacal. Sobre todo, llama la atención la ausencia casi absoluta de promotores inmobiliarios y la desaparición por completo del salón inmobiliario dentro del certamen. No se entiende tal ausencia y cómo es posible que las asociaciones que les representan y la propia organización hayan sido incapaces de ponerse de acuerdo para mantener dicho salón, incluso con más fuerza, más empresas y mejor ambiente.

VIVIENDA es la feria para los promotores de Castilla y León. Son cuatro días en los que se pueden juntar distintos y variados perfiles de compradores. En la feria se dan las mejores condiciones y oportunidades para vender sus viviendas, con poco que pongan de su parte, de todo lo acumulado hasta hace pocas fechas. Sólo tres honrosas excepciones han asistido y, lógicamente, su inversión y esfuerzo ha tenido recompensa y han terminado con un notable éxito en términos generales.

Lejos de esta deseable actitud proactiva, la actual estrategia general del sector inmobiliario sigue basada en continuar con el discurso del lamento por su situación y culpabilizando a todas las Administraciones y Gobiernos, mientras se perpetúa la incapacidad en algunos casos y la nula predisposición en muchos otros, para la venta de las viviendas. Se puede pedir, pero primero hay que poner para poder recoger.

Hasta ahora, en muchas empresas falta adaptación y adecuadas estrategias de marketing y en sus cuatro conocidas variables: producto, plaza, publicidad y precio, sobre todo esta última. Y desarrollar acciones con mayor dedicación, inversión e ingenio, de forma individual o en asociación, con políticas realistas y acordes a los tiempos en que vivimos y que viviremos. Lo contrario significa no haberse despertado del sueño de la venta fácil y en plaza y de los márgenes privilegiados, de forma que no se estará contribuyendo a recuperar la confianza para dinamizar las ventas.


Leer más contenidos de este número

miércoles, 30 de abril de 2008

Editorial nº 11

En un momento en que el sector de la construcción, mejor dicho, el de la promoción inmobiliaria se ha estancado y se prevé que siga estándolo, entre otros factores, hasta que los precios de la oferta de suelo y de la vivienda final se adecuen a la baja a la realidad del mercado, las obras de la Administración cobran mayor relevancia y han de ser, con sus mayores inversiones en número y presupuesto, las que mantengan la actividad tanto para los profesionales proyectistas como para las empresas adjudicatarias de las obras.
En los últimos años se han ido empezando y terminando algunas obras de infraestructuras que van cubriendo algunas de las necesidades básicas en cuanto a comunicaciones, suelo industrial y bienestar social, en algunas provincias más que en otras, para recuperar el retraso histórico de nuestra región. Así, también toma peso las inversiones en satisfacer las necesidades culturales y de ocio. Gracias a nuestro inmenso patrimonio arquitectónico, que a la vez es histórico y artístico, las inversiones en obras para recuperarlo y darle un nuevo uso, a la vez que respetarlo y conservarlo tal como llega a nuestros días, va calando en nuestra sociedad (en las corporaciones locales a veces muy lentamente) que son nuevas oportunidades de generar riqueza y empleo, diferentes a la promoción inmobiliaria, en la zona donde se ubica dicho patrimonio. En este número de LLavemaestra de la Construcción analizamos principalmente intervenciones en patrimonio, todas ellas con la más alta calificación de protección a nivel nacional y mundial y tienen que ver en su origen con la arquitectura militar. Y, como ocurre con la mayoría de estos bienes, han evolucionado durante siglos de acuerdo a la personalidad y mentalidad de la sociedad que les ha rodeado. Con sus épocas de esplendor, sus decadencias y actuaciones oscuras y su resurgimiento en los últimos años, como estandarte de la ciudad a la que representan. Descubrimos la recuperación del castillo de Ponferrada, como un libro abierto que nos muestra en su recorrido museístico lo que fue en sus distintas etapas; las murallas de Ávila, con el adarve que se pretende hacerlo accesible en casi toda su longitud; y la rehabilitación del Área dentro del recinto amurallado de Arévalo. Es de agradecer que algunas de estas importantes intervenciones hayan sido dirigidas por arquitectos de nuestra Comunidad, especialmente dedicados a la rehabilitación y restauración de patrimonio, muy conocedores y responsabilizados con su tierra e incluso más accesibles a la hora de poder entender sus obras que otros foráneos; frente a otras grandes obras institucionales marcadas por el criterio de arquitecto de renombre, donde lo importante es que dicho nombre o renombre sea de muy lejos.

Leer más información de este número.

viernes, 26 de octubre de 2007

Editorial nº 10


Estimular la oferta o la demanda

Parece lógica la estrategia de comunicación del sector inmobiliario a nivel generalizado, en los últimos meses, de lanzar un mensaje explicando que la situación es la prevista y estamos ante una progresiva normalización del sector y todo va bien. Digamos que cuanto más se están frenando las ventas, más grandes son los titulares con este mensaje. De forma paralela, es curioso ver como, desde los mismos medios, se lanzan S.O.S. pidiendo auxilio a las Administraciones para que animen a la demanda como sea para se mantengan a flote sus ventas de viviendas e incluso los precios tan desorbitados que tienen actualmente. Pero lo más interesante es que quienes ahora piden esta ayuda salvadora a papá Estado y a mamá Autonomía, hace apenas uno o dos años no querían que la Administración interviniese en nada y menos que regulase el mercado para frenar la euforia de la que entonces se disfrutaba. Había que dejar que el mercado actuara, como dicen los principios del libre mercado.

Echando la vista atrás, hace dos y tres años se justificaba que los precios crecieran porque había demanda dispuesta a pagarlos y que habría una moderación consistente en un crecimiento de los precios cada año del 4-6%. Como es lógico, del 15-17% de hace un par de años, hemos pasado al 5-6% en 2007 y las grandes consultoras y financieras a nivel internacional ya pronostican una reducción de precios generalizada en España para 2008.

Y es que el ansia de producir y vender todo tan rápidamente por parte del sector inmobiliario durante estos años junto al fomento y permisibilidad del crecimiento desmesurado de las ciudades por parte de las autoridades responsables en urbanismo y vivienda, principalmente las de ámbito local, ha acabado creando un escenario de empacho generalizado de la demanda, que ha desaparecido casi por completo. Es decir, quien quería vivienda para invertir ya lo ha hecho y ahora ya no resulta rentable y quien la necesita para vivir no puede pagarla.

En lugar de alentar a la demanda de compra, más bien al contrario, habría que alentar la oferta a precios más racionales, si es preciso, bajo el mismo sistema de libre mercado que los infló, para que actúe desinflándolos lo necesario ante la grandísima cantidad de oferta nueva y de segunda mano existente hasta que la demanda responda. La oferta ahora debería enfocar su estrategia a dar mucho más valor añadido: mejores acabados, equipamiento, publicidad para la venta y, sobretodo, reconsiderar los precios.

Sobre las medidas del Gobierno para fomento del alquiler recientemente anunciadas por la ministra de Vivienda, Carme Chacón, que entrarán en vigor con el año nuevo, todas ellas se están recibiendo muy bien por la opinión pública y también por el sector inmobiliario, ya que principalmente incentivan la demanda.

Pero, a día de hoy, faltan dos asuntos por aclararse. En primer lugar, la gestión. Qué deben hacer los aspirantes a las ayudas, cuándo las empiezan a recibir de forma efectiva y a qué ventanilla deben dirigirse. El otro punto importante es saber cómo se va a controlar el aumento del precio del alquiler. La oferta, que son los propietarios, aparte de los incentivos económicos directos, está recibiendo desde ya el deseado estímulo a la demanda. Y desde ya, ese estímulo se está utilizando para subir el precio de los alquileres en lugar de, como se pretende, aumentar la oferta de forma considerable.

Para evitar que las medidas tengan el efecto contrario al deseado, es necesario actuar sobre la oferta, aunque guste menos a ésta. Las medidas de Chacón deberían incluir algún límite en el precio del alquiler, al igual que se hace con la edad y salario de los inquilinos, bien por metro cuadrado de superficie o bien creando unos precios máximos por tramos de superficie, que figure en el contrato de aquellos propietarios e inquilinos que quieran recibir sus respectivas ayudas. Así, los inquilinos que cumplan los requisitos buscarán los pisos con estas características y los propietarios no crearán inflación ni se aprovecharán de la parte contratante más débil, resultando al final los únicos realmente beneficiados.

Antes de que sea tarde, este nuevo marco de medidas generales que establece el Gobierno central puede y debe ser bien complementado, por el propio Ministerio de Vivienda y por la Junta de Castilla y León, ya que son los gobiernos autonómicos los que tienen las competencias y responsabilidades de desarrollar las políticas de vivienda en su territorio

Leer más información de este número

miércoles, 6 de junio de 2007

Editorial Nº9


Parece que con resolver todas las dudas y complicaciones que trae la aplicación del Código Técnico de la Edificación, las empresas del sector ya deberían tener suficiente materia para aprender y ponerlo en práctica durante un cierto tiempo. Pero nada más lejos de la realidad.
Tan solo veintiún días después del inicio de la obligatoriedad de aplicación del Código Técnico de la Edificación, desde el pasado 29 de marzo, ya tenemos en vigor desde el 19 de abril la nueva Ley que regula todos los procesos de subcontratación en el sector de la construcción. En cualquier caso, la citada Ley de Subcontratación ya se conoce desde que se publicara en el Boletín Oficial del Estado el pasado 18 de octubre de 2006. Desde entonces han pasado seis meses y algunas jornadas técnicas se han celebrado para analizar y poner en conocimiento de los interesados los puntos más interesantes de esta Ley.
Sin embargo, parece que no es hasta ahora cuando se empiezan a descubrir las sorpresas que la aplicación de dicha Ley tiene guardadas. Para ello, nada mejor que asistir a estas jornadas informativas o leer lo que de ellas se publica en los diarios, para darse cuenta de la valoración de los expertos y responsables de los distintos agentes del sector afectados, positiva pero a la espera de los acontecimientos.

El objetivo final que se persigue con la puesta en marcha de esta Ley es reducir la siniestralidad laboral efectiva y los riesgos que conducen a ella. Es una nueva herramienta legislativa que se suma a las normas ya existentes de prevención y control en las obras y al fomento que, desde los organismos públicos y privados, se realiza para la formación de los trabajadores por parte de los empresarios.
Pero estamos cansados de leer y escuchar que las causas de la siniestralidad son precisamente esta falta de formación por parte de los trabajadores y su alta temporalidad, la primera condicionada por la segunda; por eso ahora se quiere acabar de forma clara y efectiva con dicho exceso de temporalidad en las contrataciones de trabajadores por parte de las empresas.
Hasta aquí el objetivo. La realidad es que el método para conseguir los frutos va a transformar la organización del trabajo en las obras. Dicha transformación, como cualquier otra en cualquier sector económico, va a traer algo de agitación y un inicial aumento del paro en la construcción. Y de eso también se han dado cuenta los agentes, que a la vez que valoran el ordenamiento del sector palpan la introducción de un muy alto grado de incertidumbre para la continuidad de muchas empresas y los trabajadores de éstas (aunque éstos tuvieran contrato temporal) e incluso para muchos autónomos del sector, a los que también afecta.
Tal como publicó el diario Expansión el pasado 16 de abril, la inspección de Trabajo dejará contra las cuerdas a las empresas que no cumplan con los criterios de transparencia que se exigen. Ya se prevé por parte de los agentes empresariales y sindicales que cerca del 5% de las sociedades que están en activo en el sector tendrán que poner fin a su actividad, lo que se traduciría en Castilla y León a cerca de 200 empresas si solo a constructoras nos referimos y sin contabilizar los subcontratistas autónomos. Por lo que es muy importante, a la vez, saber cómo se va a producir la absorción de estos trabajadores por parte de las empresas con mayor estructura y solidez, de una forma tan rápida como se les va a invitar a dejar su pequeña empresa anterior.

Leer más información de este número

domingo, 29 de octubre de 2006

Editorial Nº 8

Los recientes datos de empleo de este tercer trimestre, ofrecidos por la Encuesta de Población Activa, muestran un resultado global muy positivo: una nueva bajada de la tasa de desempleo, que se sitúa en el 8,1% de la población activa, la más baja desde hace 27 años en nuestro país y por debajo de Francia (9%) y Alemania (8,5%). En este periodo, España es el país de Europa que más empleo ha creado, afirmación que nunca había podido decirse antes. Sin embargo, alguna información complementaria no es tan buena, ya que el nivel de temporalidad alcanza el nivel más alto desde hace 11 años.

Aunque podemos hacer muchos análisis, como la aportación por Comunidades, por sexos, por población nacional y extranjera, es significativo el dato por sectores, que nos indica que la construcción sigue siendo quien tira del carro de la creación de empleo, junto con el sector servicios. Esta lectura precisamente podría ser la que nos muestra el lado menos bueno, ya que las contrataciones en la construcción tienen todavía un nivel de temporalidad muy alto, el sector se está enfriando y, si se cumplen las previsiones, se tiene que enfriar más aún, al menos en cuanto a edificación residencial y promoción inmobiliaria. Aunque lo anterior está por ver, es una circunstancia peligrosa, ya que otros sectores se encuentran parados o en ligero retroceso, como el industrial que desde 2005 pierde empleo. Por lo tanto, no hay un relevo sólido al sector de construcción en cuanto a creación de empleo.

Esta estructura del empleo en España deja entrever que no hay en marcha políticas de empleo serias en sectores como el industrial o en I+D, como anuncian los partidos políticos en sus programas electorales. La realidad evidencia que tanto la Administración central como los Gobiernos regionales continúan limitándose a alimentar este atractivo mundo del ladrillo, que garantiza grandes resultados a muy corto plazo. Y es que, el sector inmobiliario se alía a menudo con el turismo para generar empleo tan fácil como temporal, sin requerir mayor esfuerzo de los políticos que permitir libremente el ejercicio de la actividad inmobiliaria, con el premio de poder colgarse la medalla por los buenos datos económicos obtenidos. Digamos que, muchas veces, a costa de nuestros mejores espacios naturales.

Parece recomendable y urgente establecer un poco de sentido común y freno a este desatado desarrollismo inmobiliario al que está sometido el urbanismo de las ciudades y los espacios protegidos en la montaña o en la costa, donde los poderosos promotores frecuentemente dictan a los políticos las normas que deben regular según les conviene en cada caso. Pero siendo grave el asunto, en estos momentos es más ruidoso, dado que unos y otros ya están calentando motores para las elecciones municipales y autonómicas. Con el sector en la cresta de la ola y con actuaciones políticas controvertidas y dudosas en esta materia, no paran de salir a la luz casos de todos los colores, en toda España y también en Castilla y León, donde últimamente tenemos para elegir. Se avecinan meses movidos.

Leer más información de este número

viernes, 28 de abril de 2006

Editorial Nº 7

Castilla y León parte de una buena posición en infraestructuras de transporte en 2005 y consolida su situación como región con alto nivel de dotación al final del año horizonte 2020, dentro del escenario del PEIT, donde las provincias que hoy carecen de infraestructuras de calidad serán las que más mejoren el nivel de accesibilidad.

Estas son las conclusiones de los efectos del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) sobre el desarrollo territorial de Castilla y León ofrecidas en la ponencia de presentación del Foro de las Infraestructuras y desarrollo regional que se desarrolla en ponencias sucesivas a lo largo de 2006 en nuestra Comunidad.

La red prevista duplicará los kilómetros de autovía gracias a las actuaciones de los Gobiernos central y autonómico. Sin embargo, en un periodo tan largo, la colaboración y entendimiento entre ambas Administraciones, la celeridad para destinar partidas de los presupuestos y la agilidad en los trámites para acometer estas obras en las provincias más desenclavadas, como son Soria y Zamora, son factores decisivos para mejorar esa equidad entre los territorios y no perdure su aislamiento.

Es manifiesta la importancia de las infraestructuras para el progreso económico y social de Castilla y León y una notable contribución al desarrollo territorial más equilibrado. Este fue el punto de partida que impulsó a Cámara de Contratistas de Castilla y León y Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos a organizar este Foro con el fin de analizar, las necesidades y oportunidades de nuestra región en esta materia.

Como en números anteriores LLAVEMAESTRA DE LA CONSTRUCCIÓN es consciente de la importancia y repercusión económica y social de las infraestructuras, y desarrolla reportajes de las obras más significativas en infraestructuras de carreteras, ferrocarril, hidráulicas, etcétera.

En este número se analiza en profundidad un itinerario clave de conexión territorial para la vertebración del cuadrante noroeste de la península, que será la principal vía de acceso de Cantabria hacia la meseta y oeste de España. Un amplio reportaje muestra la construcción de una vía de alta capacidad como es la Autovía Cantabria-La Meseta, en los tres tramos que se ponen ahora en servicio hasta Frómista, en la provincia de Palencia.

Leer más contennidos de este número

domingo, 16 de octubre de 2005

Editorial Nº 6

De la presentación por parte de la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, de los presupuestos para 2006 dentro del Plan de la Vivienda 2005-2008, es destacable todo lo previsto en materia de política de calidad e innovación en la edificación y en la arquitectura. En general, el Plan prevé la construcción de 720.000 nuevas viviendas, con compromiso presupuestario de 1.068 millones de euros para 2006, lo que representa un crecimiento del 20,6% respecto al ejercicio actual y un 57% más que hace dos años.

Más de 960,4 millones de euros se dedicarán a la financiación de los planes de vivienda, distribuidos en cuatro grandes grupos. El primer grupo son subvenciones gestionadas por las CCAA para ayudas a inquilinos, rehabilitación, ayudas a urbanización y ayudas a promotores para vivienda en alquiler y dispone de 239,45 millones de euros. Otros grupos son la subsidiación de préstamos hipotecarios y las ayudas Estatales Directas a la Entrada, para los compradores de vivienda en primer acceso.

El cuarto grupo son subvenciones específicas para atender, mediante convenios con CCAA y Ayuntamientos, las actuaciones de rehabilitación o reposición de parques de viviendas degradadas. Es un programa adicional a los planes de vivienda destinados a situaciones especiales, como la rehabilitación de barrios y zonas degradadas, así como la promoción de viviendas protegidas. Los créditos derivados de estos convenios específicos alcanzarán los 42,77 millones de euros, cantidad que se incrementará con la firma de nuevos convenios para la cofinanciación de viviendas protegidas que presenten experiencias innovadoras o que respondan a criterios de "sostenibilidad".


Promoción de la innovación y la calidad en edificación


La elaboración de propuestas de programas y actuaciones de promoción de la innovación y de la calidad en la edificación y en la vivienda tratan de conseguir, mediante el empleo óptimo de las innovaciones y de las nuevas tecnologías, que las edificaciones y viviendas respondan a la creciente demanda de calidad de la sociedad. A los programas ya existentes, se sumará el Laboratorio de Vivienda, que permitirá incidir y reforzar los medios en esta materia.


El Gobierno pretende aprobar el Código Técnico de la Edificación. Por lo experimentado hasta ahora en algunas Comunidades Autónomas pioneras pero sin mucho éxito, tiene todavía mucho recorrido para mejorar y, en Castilla y León, requiere mucho más compromiso por parte de todos los agentes para poder alcanzar un buen desarrollo del mismo. Según la ministra, necesitará de la puesta en marcha de los mecanismos, reformas y actuaciones necesarias que permitan conseguir la mayor eficacia en su aplicación y de medidas de actualización permanente. El programa prevé que el CTE aprobado debe estar adaptado a la nueva legislación europea y nacional, así como mantener una investigación aplicada, desarrollar herramientas basadas en las tecnologías de la información y preparar una guía del CTE y sus documentos complementarios al Código, que garanticen su difusión y participación en foros internacionales.


Otro de los ejes de actuación del Ministerio se centra en la elaboración de programas que fomenten la edificación sostenible, en cooperación con los agentes de la edificación, así como la realización de actividades de certificación de calidad, para lo que es necesario implementar el desarrollo de herramientas informáticas para una mayor eficiencia energética.


Los programas, se realizarán en base a convenios específicos como el Acuerdo Marco de Colaboración que el Ministerio de Vivienda y el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España tienen firmado para el desarrollo de la edificación sostenible. Entre sus actividades previstas para el 2006, destaca la continuación del proyecto internacional Green Building Challenge, donde el equipo español formado por el Ministerio de Vivienda junto al Consejo Superior de Colegios de Arquitectos, y representado en Castilla y León por el Instituto de la Construcción de Castilla y León, consiguió un primer premio en el Congreso Internacional de Tokio al trabajo de investigación realizado para la evaluación energética de los edificios.

Leer más contenidos de este número

domingo, 24 de abril de 2005

Editorial Nº 5

Los objetivos de Gestión integrada de la información y Coordinación y gestión de las actividades en las obras de construcción, ambos reflejan innovación y, fundamentalmente, el cumplimiento por parte de las empresas que los ponen en práctica de los pilares básicos de una obra bien realizada, como son la calidad, la prevención de riesgos laborales y también el respeto al medio ambiente.

En buena parte, el logro de estos objetivos se consigue mediante el cumplimiento de las normas que se establecen para ello, normas con diferente naturaleza unas de otras.

En mayor o menor medida los empresarios del sector están concienciados de la necesidad y beneficios que tiene la obtención de certificaciones de calidad en la gestión, basados en las normas ISO 9000. Muchas menos empresas son las que ya han apostado por un sistema de gestión de respeto al medio ambiente certificado por las normas europeas ISO 14000. Si bien el cumplimiento de estas es recomendable, solo es obligatorio para algunas empresas que trabajan directamente con ciertas administraciones públicas y no siempre para todos los trabajos. En este sentido, hay muchas empresas que los consideran un gasto evitable y optan por retrasar todo lo posible su obtención; otras que lo obtuvieron, han dejado de mantenerlo por ahorrar ese desembolso; muchas, aún desconocen el contenido de estas normas.

Otro tema bien diferente son las normas en materia de prevención y riesgos laborales, el otro gran objetivo de cumplimiento para una obra bien hecha. Es totalmente obligatorio el conocimiento de la normativa y su puesta en marcha. El Real Decreto 171/2004 sobre los deberes de los agentes en el sector de la construcción deja bien claro las responsabilidades de promotor, constructor, empresas y trabajadores que operan simultáneamente en una obra.


Este Real Decreto en su esencia, obliga a todos los agentes que concurran en una obra a cooperar entre sí manteniendo una información recíproca sobre los riesgos de cada actividad, describiendo si son graves o muy graves en su caso.


La información es el eje sobre el que se basa esta norma. Una buena información bien gestionada y disponible a tiempo por los responsables de tomar decisiones en las obras, en los centros de trabajo y, en general, en las empresas es fundamental tanto para el conocimiento de los riesgos (y también de la oportunidades) como para la toma de decisiones adecuadas en cada situación.


Con el objetivo de facilitar la implantación de un sistema de información útil y que integre todas las necesidades internas de la empresa el Instituto de la Construcción de Castilla y León ha desarrollado las herramientas informáticas y de gestión integrada de la información on line, para su obtención de forma actualizada por el responsable en la obra o en cualquier delegación de la empresa. Muy pocas son las empresas de Castilla y León que han implantado un sistema de gestión interna de la información de estas características, únicamente algunas empresas con espíritu de innovación.


Si esta gestión interna de la información correcta y en tiempo real puede evitar riesgos y ahorrar costes, una adecuada planificación de la comunicación e información externa, al sector, puede generar oportunidades. Cada vez son más los empresarios que se han dado cuenta de la importancia de que invertir en la buena imagen de su empresa y sus productos es muy rentable económica y socialmente, aunque en Castilla y León todavía tenemos cierto retraso con respecto a otras zonas de España.

Es muy importante que nuestras empresas, muchas con potencial para competir en producto o servicios con las de fuera incorporen las nuevas tecnologías en su gestión de la información. De esta manera, podrán cumplir más eficientemente las normas evitando muchos riesgos laborales, ahorrar costes y realizar oportunidades de negocio que hasta ahora desconocía.

Leer más contenidos de este número

miércoles, 13 de octubre de 2004

Editorial Nº 4

A estas alturas, todos somos conscientes del crecimiento desmesurado de algunas ciudades, en contra de la nueva Ley de Urbanismo de Castilla y León que establece en su artículo 34.2 que el planeamiento urbanístico de las ciudades debe estar encaminado a la reconversión de las áreas degradadas y no a su extensión discontinua, además de incorporar nuevos valores sociales y la adecuación del suelo al interés general.

Y es que este rápido crecimiento, sin estar acompañado de un crecimiento paralelo de su población, dista mucho de seguir lo establecido en la citada Ley de Urbanismo y queda al margen de las tendencias de la Unión Europea y del respeto al medio ambiente.

Las actuales políticas de urbanismo de los ayuntamientos fomentan el abandono de sus núcleos urbanos consolidados por parte de la población. Ésta es atraída hacia las áreas naturales dentro de los propios municipios que son reconvertidas en nuevas zonas urbanas mediante las recalificaciones y la cesión de suelo municipal para la construcción de viviendas sociales junto a otras edificaciones de promoción libre.

Hay que preguntarse a quién beneficia realmente una política urbanística expansionista de las ciudades. Estas son naturales cuando aumenta su población, pero en Castilla y León desgraciadamente no es el caso. Supone afrontar un mayor coste económico para la urbanización, instalación de saneamientos y alumbrado público y para servicios como limpieza, seguridad, etcétera, que son soportados por el mismo número de ciudadanos, aumentando el coste de la vida en esa ciudad. Parece claro que muchas de las actuaciones en esta materia priman el interés económico de los promotores inmobiliarios frente al interés general del conjunto de los ciudadanos.

Mientras, los barrios tradicionales están sufriendo una degradación progresiva y con ello un creciente abandono debido a la falta de una política seria y global de dotación de servicios e infraestructuras, para su modernización y habitabilidad. ¿Por qué no se desarrollan las políticas de viviendas sociales conjuntamente con un plan urbanístico en la ciudad consolidada, habiendo como hay tantos solares y edificaciones antiguas ya sin ningún uso?

Uno de los problemas radica en la lentitud con la que se pone en marcha la cesión de suelo municipal para construcción de las viviendas sociales y su posterior entrega. Otro problema, más influyente aún, es la fuerte especulación que los promotores hacen con los solares urbanos hasta que sacan a la venta sus promociones. En este sentido, el nuevo Reglamento de Urbanismo de Castilla y León trata de frenar esta especulación obligando a los promotores a su puesta en el mercado en un plazo máximo de 8 años.

Pero donde deberían volcarse las actuaciones de las administraciones públicas es en los barrios históricos de nuestras ciudades, como ocurre en otras ciudades europeas. Estos necesitan auténticos proyectos globales de rehabilitación, que se desarrollen en ellos las nuevas políticas de vivienda social y se les dote de servicios necesarios para su habitabilidad como centros de ocio, zonas peatonales y mejora de aceras, construcción de aparcamientos públicos gratuitos, etcétera, en lugar de su abandono por nuevas urbanizaciones. Es decir, hacer ciudad sobre ciudad.

Leer más contenidos de este número

miércoles, 28 de abril de 2004

Editorial Nº 3

La economía española, según datos de SEOPAN creció un 2,4% en el año 2003, más que en el año 2002 y más que el conjunto de la Unión Europea. Según estos datos, los sectores de construcción principalmente y el consumo son los motores de este crecimiento. La construcción representa el 60% de la inversión realizada en España este año.

Las inversiones que realiza la Administración Central en nuestra comunidad se enmarcan básicamente dentro del Protocolo Viaria 2001-2010, para la construcción de vías de gran capacidad y líneas ferroviarias de alta velocidad. La Junta de Castilla y León desarrolla su estrategia de inversión en el sector de la construcción en dos direcciones. Por un lado, las propuestas del Plan Director de Infraestructuras del Transporte a Viaria, junto con el Plan Regional de Carreteras que pretende disminuir los desequilibrios territoriales. Por otro lado, el desarrollo del Plan Director de Vivienda y Suelo 2002-2009 y el Pacto de Suelo con los principales ayuntamientos de la región, con el fin de promover la construcción de viviendas de protección oficial, con gestión de promotores privados, de los ayuntamientos y de la propia Administración regional. Por su parte, los ayuntamientos tratan de encontrar otras fórmulas para detener la especulación en el precio de las viviendas y ejecutar los planes generales de ordenación urbana de su municipio cumpliendo con las normas del recién aprobado Reglamento de Urbanismo de Castilla y León.

Junto a estas actuaciones, destacan, por parte de todos, los esfuerzos constructivos en dotaciones culturales como museos, auditorios y otros, como demostración de lo que se puede llegar a hacer con los ladrillos en momentos de euforia en el sector en una sociedad de bienestar.

Pero la idea de sociedad de bienestar descansa sobre los pilares de una vivienda y un puesto de trabajo dignos. Son evidentes los esfuerzos de la Administración regional en materia de vivienda y calidad con el nuevo marco normativo. Sin embargo, las bases de la situación de euforia en el sector de la construcción y en nuestra Comunidad, se fundamenta en planes citados de grandes inversiones para un plazo de 5 ó 6 años, y en una generación de puestos de trabajo temporales, con sus problemas implícitos de baja formación del personal y alto grado de siniestralidad.

En primer lugar, la falta de mano de obra cualificada se debe en parte a la nula predisposición de los jóvenes castellanos y leoneses para este tipo de trabajos. Esto ha abierto la puerta para los trabajadores extranjeros que, cuando baje el boom en el sector al terminarse la mayoría de las grandes obras proyectadas para estos años, seguramente se irán a buscar trabajo a otra parte. En segundo lugar, el atractivo de inversión en el sector y la nula regulación del ejercicio de la profesión de constructor, ha permitido la entrada de numerosos empresarios, en algunos casos, también con escasa preparación.

Es una realidad que faltan trabajadores con una formación adecuada en el sector de la construcción, y también es una realidad que en nuestras universidades todos los años se incorporan al mercado de trabajo nuevos licenciados con títulos que no se adecuan a las necesidades laborales actuales y emigran a otras ciudades.

Hay que preguntarse si es posible hacer más dinámica la oferta educativa, adaptándola a la realidad económica y empresarial que vivimos. Por otro lado, sería conveniente que nuestras instituciones destinaran una parte más importante de sus inversiones en construcción en formación y fomento de profesiones y empresas, que ligadas al sector de la construcción, requieran de la mano de obra cualificada existente en nuestra región. La promoción de viveros de empresas en los nuevos parques tecnológicos, son fórmulas que están empezando a ponerse en marcha. Otra iniciativa muy importante es la participación temporal en el capital de nuevas empresas por parte de universidades y resto de instituciones, para desarrollar proyectos relacionados con la construcción, como son la investigación en energías renovables, prevención de riesgos, control de calidad de materiales, medio ambiente, dirección y coordinación de obras, telecomunicaciones, etcétera. Todo este tipo de empresas requieren de profesionales con preparaciones que actualmente se imparten en Castilla y León y están directamente relacionadas con el sector de la construcción.

Por lo tanto, es necesario poner pronto unos buenos cimientos en formación de los agentes actuales y en promoción de los nuevos profesionales, si no queremos que por nuestras nuevas autovías circulen solo los turistas que vienen de visita a ver los museos que con tanto empeño se están construyendo, mientras que los castellanos y leoneses tienen que buscar su porvenir en otra parte.

Leer más contenidos de este número